*Se acerca agachado, casi rozando el piso para que no lo vea (mientras no mire hacia abajo) movimientos lentos, pausados, garantizan el silencio necesario, respira poco para que su corazón (que late por ella) no suene, no se agite y ella no pueda escucharlo. No cierra los ojos, para que sus pestañas no hagan vientos que susurren sus oídos, va despacio, lento, calmado, casi imperceptible ante cualquier acción que pueda delatar su presencia. Ya está detrás de ella, se levanta sigilosamente, sonríe de la risa pero se aguanta para que no se de cuenta; ya estando totalmente de pie, le jala el cabello, ella voltea sorprendida, hábilmente aprovecha la forma de su boca y le da un beso y huye esquivando la cachetada, patada y puñete que intentó darle de forma simultanea. Se sube a la combi “S”, viaja hasta la Av. Persing en Lima, se baja, toma otra combi a la Av. La Marina, cuadras después se da cuenta que se equivocó y se baja, toma una nueva combi a la Av. Faucett, baja en el aeropuerto y sale rumbo a México, toma un avión al DF y al llegar pierde el vuelo a Monterrey, se queda ahí perdido, al día siguiente viaja en bus por 10 horas a Monterrey para luego llegar a Saltillo, llega a las oficinas de grupo W, se sienta en su sitio y… se ríe: jijiji.
FIN