Hoy me miro desde ti, para entenderte más y poder comprender cada frase que me dices, e intento pronunciar desde tus labios cada oración que me lleva a la confusión.
Hoy intento ver el día desde mi oscuridad que se ilumina con la intensión de dar razón de ser a mi vida, pero fracaso, y fracaso porque quiero fracasar, y es que ahora soy ganador de batallas perdidas entre los vientos de tu mirada que cada día me envuelven más.
No quiero ser héroe de esta batalla, que ya de por si la tengo marcada con sellos de derrota, y entiendo que desde mi posición no puedo hacer nada. Quizás si volviera a nacer, quizás podría ver en mi reflejo las huellas que marcaron mi alma, alma que quizás no exista para que así pueda entender que es lo que pasa.
Hoy los vientos me llevan lejos, y es que no quiero volver, me dejo llevar y me dejo olvidar, porque sé que así podré vivir en paz con mi alma, ella me persigue gritando cada segundo para que la deje ir, y es que a veces siento que vivo sin alma y vivo, si es que vivo… sin recuerdos.